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Yoga prenatal: prepara tu cuerpo y tu mente para el parto

Paula
Paula Sahuquillo
22 de octubre de 2020
Yoga prenatal: prepara tu cuerpo y tu mente para el parto
El yoga prenatal es una práctica específica que se realiza durante el embarazo y que consiste en utilizar las técnicas del yoga para aliviar las molestias propias del embarazo y preparar física y mentalmente para el parto.

Actualmente el yoga prenatal está despertando mucho interés entre las futuras mamás y papás, así que hemos entrevistado a Julia Suárez, profesional en activo de yoga y fundadora y directora del Centro Om Daya, para que nos resuelva todas las dudas que surgen alrededor de esta práctica.

Según cuenta Julia, en esta variedad de yoga la labor del profesor/a consiste en “normalizar todos los pensamientos que surgen durante el embarazo y facilitar que  las personas tomen conciencia y acepten todos los cambios físicos, emocionales y mentales.”


¿Cuáles son las diferencias entre el yoga prenatal y el tradicional?

Existen varias diferencias. La que más llama la atención es la respiración. En el yoga tradicional se inhala y exhala por la nariz. En yoga prenatal se inhala por la nariz y se exhala por la boca. Uno de los motivos es que al exhalar por la boca te aseguras de que la mandíbula esté relajada. Durante el embarazo hay que evitar la tensión en la mandíbula porque está conectado con la tensión del suelo pélvico.

Otra diferencia es que es un yoga más orgánico y fluido. No importa tanto la alineación de las posturas sino que el cuerpo se mueva para darle flexibilidad, sobretodo la zona de la pelvis.

Además, los pranayamas (ejercicios de respiración) con retención de respiración no se practican ya que no son recomendables las apneas. Tampoco se practican aquellos ejercicios que impliquen movimientos bruscos del diafragma como Kapalabatti. 

¿Qué beneficios aporta?

Debido al tremendo cambio que tiene que llevar a cabo el cuerpo de la persona gestante aparecen múltiples molestias. Con el yoga prenatal se logran calmar dolencias como el dolor de espalda, la falsa ciática, el dolor de los ligamentos redondos -que son los que sostienen el útero-, el dolor de pubis, las hemorroides, la hinchazón de piernas, etc. De hecho, la semana que alguna no puede asistir a las clases nota enseguida cómo esas molestias se acentúan. 


Se ha comprobado también que duermen mejor cuando practican y que la toma de conciencia corporal les ayuda mucho a la hora del parto. Aprenden a respirar, algo que les ayuda a serenarse y relajarse. Además, es un espacio donde pueden compartir el proceso con otras mujeres, donde se apoyan unas a otras.

¿En qué meses del embarazo está aconsejado realizarlo?

Se puede empezar a practicar una vez finalizado el primer trimestre. Cuando entran en la semana 13 de gestación disminuye muchísimo el riesgo de pérdida de embarazo, y es entonces cuando se recomienda hacer ejercicio suave. Por tanto, a partir de ese momento y hasta el momento del parto. 

¿Hay casos en los que esté desaconsejado?

No es aconsejable en embarazos de riesgo pero pueden practicar meditación, por ejemplo.

¿En qué consiste una clase de yoga prenatal? 

La clase comienza con un espacio de diez minutos para hablar o preguntar dudas. Después empieza la toma de conciencia y meditación, apoyando la espalda y/o estirando las piernas si lo necesitan, procurando que estén cómodas, que es lo más importante.

La parte física empieza con un calentamiento dinámico muy suave: cuello, hombros, cintura. La secuencia de posturas van a estar muy enfocadas en la apertura y movilidad de caderas, pero a la vez en elongar los costados. Esto es así porque a medida que crece el bebé los órganos internos se reajustan desplazándose hacia arriba y la respiración se vuelve más intercostal. También se diseñan para la ciática y para el riego de las piernas.


Se incluyen invertidas que descarguen el peso del bebé en el suelo pélvico como Viparita Karani. Hay posturas que se adaptan, como las flexiones hacia delante que son con las piernas separadas. En las torsiones se deja siempre la barriguita libre de presión y se eliminan las posturas en las que tengan que estar boca abajo o las posturas de abdominal puro como navasana. La postura de relajación final también cambia y se cantan mantras que relajan el suelo pélvico.

¿Alguna recomendación especial a la hora de practicarlo?

Escuchar la instrucción de la profesora. Pero lo más importante es que escuchen su cuerpo y que sigan su intuición

¿Qué medidas de seguridad conviene adoptar al practicar yoga si se está embarazada? 

Son clases muy suaves que no entrañan ningún riesgo, ni para el bebé ni para la mamá. 


¿Qué variedades de yoga están desaconsejadas durante el embarazo? 

Todo yoga que implique mantener mucho las posturas como Iyengar no lo aconsejo. Tampoco Ashtanga, ya que hay posturas en la serie que son totalmente desaconsejables. Por el calor tampoco Hot Yoga o Bikram. Si acaso una Vinyasa muy suave, teniendo en cuenta todas las recomendaciones que he dicho antes. Pero durante el embarazo el yoga que se aconseja es yoga prenatal.

¿Es recomendable retomar el yoga después del parto?

Siempre que haya sido un parto natural, sin ninguna complicación, lo recomendable es comenzar después de la cuarentena y con yoga postparto. En este tipo de yoga se trabaja la recuperación del suelo pélvico y de toda la parte interna interna abdominal para evitar la separación de los rectos abdominales y prolapso. Si ha sido un parto con cesárea será el médico el que valore cuándo puede retomar la práctica.

Julia Suárez, directora de OM Daya Yoga.

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